29 abr. 2011

La vida está en otra parte

La vie est ailleurs. La vida está en otra parte, afirmaba Rimbaud, consciente de que muchas personas viven la vida con una insatisfacción permanente y profunda, que les lleva a mirar siempre hacia otro lado, a buscar en otra parte la fuente que pueda colmar su sed. No llegan a encontrarla, pues al llegar a un lugar pronto descubren que en realidad ese lugar no era lo que parecía, que para su pesar ahí tampoco se halla la vida, haciendo que la insatisfacción vuelva a apoderarse de ellas. En el momento de partir hacia otro lado, algunas personas se van simplemente resignadas por no haber encontrado nada; otras, por el contrario, lanzan su resentimiento contra el lugar que las ha ‘traicionado’ —’no era lo que decía ser’, afirman rotundas, cargadas de razones para culpar a otros de su propia carencia. Triste destino pues para quien se va resentido, siempre proyectando hacia otro sitio para finalmente vivir ‘deproyectado’, sin proyecto, y sin sentido. Desafortunado para el que se queda, maldecido ahora por quien no supo ver, obligado a justificarse ante quien vendrá después. Y en verdad la vida está en otra parte si quien la busca es un yo de por sí insatisfecho. Sólo que entonces, no es necesario ir muy lejos para encontrarla.